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Se disparan los incendios forestales en Pergamino: las salidas de Bomberos aumentaron hasta un 80%
INFORME ESPECIAL

Se disparan los incendios forestales en Pergamino: las salidas de Bomberos aumentaron hasta un 80%

La falta de lluvias, el pasto seco, el viento y la imprudencia incrementaron la cantidad de intervenciones durante las últimas semanas. Cada operativo tiene un impacto que no es solo operativo, sino también económico y humano.

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La prolongada falta de lluvias en Pergamino encendió una señal de alarma. Desde fines de diciembre y, con mayor intensidad a partir de los primeros días de enero, los incendios forestales se multiplicaron y obligaron a los Bomberos Voluntarios a redoblar esfuerzos, con un incremento de salidas que alcanza entre el 70 y el 80 por ciento.

Según explicó a DiarioNucleo.com el presidente de la Comisión Directiva de la institución local, Sebastián D´aloisio, el escenario es el habitual de cada verano, pero agravado por la combinación de factores climáticos. “Venimos de un período con muchas lluvias, que hizo crecer mucho el pasto y la maleza. Ahora, con la sequía, todo eso se secó y se transformó en materia orgánica altamente combustible. Si a eso le sumamos el viento permanente, el fuego se propaga muy rápido”, detalló.

El resultado es que, cuando los móviles llegan al lugar, en muchos casos el incendio ya está fuera de control y se vuelve muy difícil de sofocar. En las últimas semanas, el promedio es de al menos un incendio forestal de magnitud por día, con intervenciones que demandan entre tres y cuatro móviles y dos a tres horas de trabajo continuo.

Una de las zonas más afectadas es el sector comprendido entre Alsina y Becerra, incluyendo campos ubicados a ambos lados de las vías y frente al barrio Laguna del Virrey. “Es un lugar recurrente desde hace cinco o seis años. En las últimas dos semanas fuimos no menos de diez o quince veces, siempre en un radio de unas veinte cuadras”, señaló.

En cuanto al origen de los focos ígneos, el diagnóstico es la negligencia humana. “La única forma natural sería un rayo, y no hemos tenido tormentas eléctricas. Todo esto es producto de la imprudencia”, afirmó Sebastián, y pidió conciencia a la comunidad. “No hay que prender fuego. Si hay malezas, hay que cortar el pasto, no quemarlo. Con la temperatura, la baja humedad y el viento, en minutos el fuego se desmadra”.

Los costos de cada salida

El impacto no es solo operativo, sino también económico y humano. Cada salida implica un alto costo en combustible —entre 15 y 20 litros de gasoil por hora por camión— además del desgaste de móviles que trabajan en condiciones extremas, dentro de campos con pozos, cunetas y fuego a muy alta temperatura. “Los vehículos llegan a levantar temperatura y muchas veces tenemos que enfriarlos con agua. Los bomberos trabajan arriba de los 60 grados”, describió.

A esto se suma el esfuerzo del personal voluntario, que debe dejar su trabajo y su vida familiar para atender emergencias que, en la mayoría de los casos, podrían evitarse. “Es mucho sacrificio, tiempo y dinero. Todos los días estamos teniendo incendios grandes que nos demandan muchísimo”, concluyó.

Desde Bomberos Voluntarios insisten en el pedido de responsabilidad ciudadana y recuerdan que la prevención es la herramienta más importante para evitar que una chispa termine en un incendio de gran magnitud.

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